DRUMMOND DE ANDRADE Y
EL CARNAVAL BRASILEÑO
Carlos Drummond de Andrade nació en
Itabira dentro del Estado de Minas de Gerais en 1902. Su carrera profesional
incluye la enseñanza y el periodismo. Su primer libro, Alguna poesía, fue publicado en 1930. Fundó y dirigió A Revista en Minas de Gerais y colaboró
con publicaciones modernistas como Terra
Roxa e Outras terras y laRevista de
Antropofagia. En 1934 se trasladó a Río de Janeiro donde ocupó el cargo de
jefe de gabinete del ministro de
Educación y Salud Pública.
Debido a las pocas traducciones existentes
y la escasa difusión de la enseñanza del portugués, la poesía drummondiana no
ha tenido la difusión que merece en nuestro país y en Latinoamérica. Los
traductores han realizado un esfuerzo notable por hacer conocer a este escritor
brasileño. Quienes se han encontrado con esta tarea manifiestan una admiración
por la obra y por las decisiones poéticas y políticas del autor vinculadas a la
construcción de una poesía cuyo material se acerca al lenguaje coloquial, y sus
temas están relacionados a la vida cotidiana del hombre brasileño dentro de un
proceso de valorización de la cultura popular desde principios de siglo XX.
Drummon de Andrade escribió numerosos
libros de poesía, ensayo y prosa, su obra abarca más 60 años de trabajo con la
literatura. En 1987 es homenajeado con el samba enredo “El reino de las
palabras” de la escuela de samba Estación
Primera de Mangueira, que salió campeona en el carnaval de ese año. Meses
más tarde, fallece Drummond dejando varias obras inéditas.
La construcción del carnaval
en “Poesía errante”
de Drummond de Andrade
Nunca fuimos
catequizados. Lo que hicimos fue un Carnaval. El indio vestido de senador del
Imperio. Fingiéndose Pitt. O figurando en las óperas de Alencarlleno de buenos
sentimientos portugueses.
Oswald de Andrade, Manifiesto
Antropófago.
La obra poética de Carlos Drummond de
Andrade representa una de las
concreciones más importantes del modernismo en Brasil, vanguardia que
tuvo su origen en la Semana de Arte
Moderna en São Paulo y que proyectó una nueva forma de hacer poesía
desvinculándose de la estética simbolista que dominaba el ambiente
cultural. El modernismo recupera el
carnaval de Río de Janeiro por ser uno de los ejes definitorios de su cultura.
Sin embargo, esta festividad cambia de forma y sentido dentro de un proceso de
grandes transformaciones históricas en Brasil. Con respecto al origen de esta
celebración, Mónica Rector (1998) en “El código y el mensaje del carnaval:
Escolas-de-samba”, afirma que:
El carnaval brasileño se
origina en el “entrudo” portugués, que se llevó a cabo en Brasil desde la época
colonial hasta la Primera República (1889). Consistía en juegos violentos, en
que la gente se aventaba todo tipo de objetos. Era una festividad popular
dionisíaca (1998: 51).
A partir de la estructura del baile, el
vestuario, los temas a representar, los ritmos y las letras de samba esta
autora estudia los códigos de las escuelas de samba en el carnaval de Río de
Janeiro. En su trabajo sostiene que el carnaval carioca se fue transformando
paulatinamente en el despliegue de las escuelas, en detrimento de otras formas más populares como los tríos eléctricos[1] y las asociaciones carnavalescas.
Este
cambio en la concepción del carnaval está presente en los poemas de Drummond de
Andrade desde mediados de siglo XX. Si bien en los primeros textos poéticos de
1930, el carnaval es representado como un acto dionisíaco, luego se
transformará en una mercancía consumida por un gran público que sirve para
desviar la atención de los hechos de violencia presentes en la época de
dictaduras en Brasil. En la poesía póstuma, la imagen del carnaval tomará otra perspectiva en la que se retoma,
a partir del recuerdo, la estética modernista de principios de siglo pero con
una escritura que representa las nuevas condiciones culturales.
En Poesía
errante (1988), encontramos dos poemas referidos a esta celebración
brasileña: “Vinhetas de carnaval” (“Viñetas de carnaval”) y “Legendas para 12
estampas de carnaval” (“Subtítulos para
12 imágenes de carnaval”). Drummond recurre a distintos formatos para
representar el carnaval extendiendo así los límites de su escritura. El primer
texto está constituido por nueve poemas breves con su título propio referidos
al carnaval pero desde diferentes ángulos (Pierrot, Lamartine, escuela de samba
Estación Primera de Mangueira, etc). Mientras que el segundo texto está formado
por trece[2]
poemas breves sin título, separados en el texto por marcas gráficas como la
viñeta. En este último poema se presenta una constelación de imágenes,
experiencias del sujeto imaginario[3] y proyecciones para el futuro; además
determinados por un espacio como el cuerpo, Recife, Bahía, el pueblo entero, un
cuadro de Cândido Portinari, Río de Janeiro. Si bien las formas de los textos
difieren de las primeras producciones poéticas, existe un intento por recuperar
las ideas modernistas y la valorización de la cultura popular como cuando se
nombra al dios de la guerra ogun naruê:
Viñetas de
carnaval
El papel picado del miércoles en el
asfalto
insiste continuar el carnaval.
Pisado, repisado, insistente
en recordar la batalla que no hubo.
El papel picado-fantasma
se mezcló a la arrugada serpentina
junto a la página de la Revista de la Semana de 1921
que voló de una ventana
nostálgica.
|
Subtítulos
para 12 imágenes de carnaval
El sonido de la escuela de samba,
un sonido acoplado
de cuero, de garganta, de golpe,
esperanza, raíces, luz y sombra,
placer, nostalgia, ogun naruê,
un sonido diferente de los
demás.
|
Podemos pensar que, en su poesía póstuma,
hay una crítica al arte y literatura brasileña. El poeta recuerda y resignifica
el movimiento modernista con una actitud pesimista acerca de los alcances de la
poética de 1922. Pareciera que el contexto
literario, a fines de siglo XX, no recuerda el aporte del modernismo no sólo
para el arte sino también para el lenguaje brasileño: “Há palabras que restam,
sem substância./ Que foi feito do conteúdo de folia?/ Quem mais se declara
folião?” (“Hay palabras que sobran, sin sustancia./ ¿Qué pasó con el contenido
de fiesta?/ ¿Quién más se declara fiestero?”).
En los dos poemas aparece con frecuencia el tópico del disfraz. Pensamos que puede ser una estrategia usada en dos sentidos. Por un lado, en el caso de “Legendas para 12 estampas de carnaval”, el poema está “disfrazado” con subtítulos que el sujeto construye de las imágenes de los carnavales vividos. Por otro lado, el disfraz está en relación con lo que significa el carnaval: el sujeto se disfraza de papa-puré y pasa tan inadvertido que termina siendo uno más en el carnaval. Luego, piensa otro disfraz: el del Príncipe de São Saruê, “amante das artes do sexo, da lavoura e da paz” (“amante de las artes del sexo, la agricultura y la paz”). São Saruê es un lugar creado por Camilo dos Santos en el poema “Viagem ao País de São Saruê” (1956), se trata de la representación de un lugar ideal que forma parte de una edad de oro brasileña, allí los alimentos crecen sin la necesidad del trabajo del hombre, no existen las enfermedades y los únicos sentimientos son de amor y felicidad.
El sujeto imaginario, a partir de su
disfraz, presenta la nostalgia por un mundo que existe utópicamente: “Lutamos
em prol/ da nossa utopia./ Queremos o sol pura joalheria./ Queremos a terra/
taça de alegria,/ sem medo, sem guerra/ nem que seja um dia...” (“Luchamos en
pos/ de nuestra utopía./ Queremos el sol/ pura joyería./ Queremos la tierra/
copa de alegría,/ sin miedo, sin guerra/ aunque sea por un día...”). Podemos
interpretar, entonces, la construcción de la imagen de un carnaval que ya no
puede ser el de principio de siglo: “Ai, 1925 .../ Pela Avenida lentamente
desfilavam os carros” (“¡Ah, 1925.../ Por la Avenida lentamente desfilaban las
carrozas”). También en “Vinhetas de carnaval” aparece el tema del disfraz bajo
la forma de Pierrot, Rey Momo, Arlequín. De todos estos personajes, Drummond
elige como representante del carnaval al
Rey Momo por su alegría:
¿En
Momo hay que creer en estos días?
Pierrot
es la forma arcaica de sufrir.
Pero
el ombligo subsiste y resiste.
Las
caderas también. El carnaval
se
agarra de las redondas redundancias
para sobrevivir.
|
En “Legendas para 12 estampas de
carnaval”, el sujeto imaginario vive esa fiesta a partir del cuadro Carnaval (1960) de Cândido Portinari. En
ese gesto está el sentimiento del gozo que la memoria le provee. La técnica que
emplea el poeta es establecer un diálogo con la pintura brasileña. En esta
descripción del cuadro hay marcas de subjetividad ya que, en la pintura, se
puede ver a un grupo que va desfilando, cantando y tocando instrumentos, pero
la consideración de esa alegría que tiene
forma de torre es drummondiana. Aquí reside el diálogo entre artistas
antes mencionado, hay una nueva construcción del cuadro en el que el samba
eleva al cielo su “quente caricia” (“caricia caliente”) y, de ese modo, escribe
poesía a partir de la representación del cuadro de Portinari.
En estos textos, Drummond de Andrade piensa
el carnaval más allá del contexto histórico de producción del poema, y realiza
una abstracción de la esencia de esa festividad. Retoma el motivo del carnaval
como un acontecimiento subjetivo y cotidiano del hombre brasileño con un tono
alegre. También siente el carnaval como un hecho religioso y fundante de su
país, postulado que se encuentra en los manifiestos de Oswald de Andrade, el
carnaval es parte del sentir brasileño:
Viñetas de
carnaval
Disfraz,
¿Qué es un disfraz, por favor?
¿Ropa- ostentosa, maquillaje, locura?
¿O antes, y principalmente,
jugueteo sigiloso, tan íntimo,
tan de mi sangre y nervios, que oculto,
nadie lo percibe, y todos los días
exhibo en la pasarela sin
espectadores?
|
Subtítulos
para 12 imágenes de carnaval
El carnaval, si alguien lo sabe ver,
mucho más que intervalo de placer,
es rito, es liturgia[4],
es corazón
en
el frenesí de pasión rítmica.
|
La imagen del papel picado del carnaval
que se mezcla con la página de la Revista de la Semana de 1921 que voló de una
ventana, relaciona el carnaval con el modernismo en el que se unifican los
modelos de vanguardia junto a una temática y estilos brasileños. Los poemas
representan el sentimiento de nostalgia ante un movimiento que quiso renovar el
arte. Los poemas seleccionados de Poesía
errante representan un carnaval idealizado vivido a través de la memoria.
El sujeto imaginario reivindica la utopía, el mundo de São Saruê, la Semana de Arte Moderna. Drummond retoma las ideas del modernismo pero
la forma de sus textos nos remiten a una concepción de la modernidad tardía
donde se presenta la fragmentación del discurso, la brevedad de los textos
evocando diversas imágenes y ese diálogo
tan necesario entre el presente y el pasado.
[1] En tiempo de carnaval, se adornan
colectivos y camiones que transportan equipos de sonidos y cantan diferentes
grupos musicales. En la calle, gran cantidad de personas bailan disfrazados
mientras siguen a un determinado trío eléctrico. En la actualidad, se puede ver
a estos agrupamientos en la Galo de
Madrugada, se trata de la apertura oficial del Carnaval, considerado el
mayor grupo carnavalesco. Esta celebración se lleva a cabo todos los años en
Recife, capital de Pernambuco. Espontáneamente, las personas disfrazadas
desfilan por las calles de Recife.
[2]
Si bien el título del poema hace referencia a 12 poemas, encontramos uno
más. En la mitad del texto poético,
Drummond coloca un breve samba.
[3] En “Mirada e imaginario poético” en La poética de la mirada (2004), Jorge
Monteleone afirma: “La mirada imaginaria puede ser atribuida, entonces, al
sujeto imaginario de una enunciación lírica. Es una facultad por la cual el
sujeto imaginario realiza sus elecciones objetivas y, en consecuencia, su
proyección en el espacio. El mirar establece así un vínculo con un objeto
mirado o con otro al que se mira y nos mira. Funda tanto una objetividad como
una intersubjetividad. Es una facultad a
partir de la cual el sujeto imaginario
establece todas las fantasías respecto
de lo que se halla fuera del campo visible.” (2004:30)
[4] En el manifiesto de poesía “Palo del
Brasil”, Oswald de Andrade proclama: “El carnaval de Río es el acontecimiento
religioso de la raza” (1981:03)
ROMINA ARENA
Nacida en Argentina. Es profesora y licenciada en Letras (U.N.S.), y docente a cargo de Prácticas del Lenguaje. Ha participado en diversas antologías nacionales, entre las que se cuentan “PENSAMIENTO E IMAGEN” (De los cuatro vientos 2002) y “ESCRITURA SIN FRONTERA” (Raíz Alternativa, 2014). Actualmente está interesada en la traducción de poetas modernistas brasileños.
*Para ver el vídeo donde recita para LGC, pincha aquí.



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