Octavio Paz
Obra poética (1935-1998)
Galaxia Gutenberg /
Círculo de Lectores
Barcelona, 2014
El hombre y la galaxia
regresan al silencio.
¿Importa? Sí -pero no importa:
¿Importa? Sí -pero no importa:
sabemos ya que es
música el silencio
y somos un acorde del
concierto.
Esos cuatro versos de un poema fechado en México el 20 de
abril de 1996, el último que escribió probablemente, cierran la última sección
de la poesía original – luego hay otra de poemas colectivos- de Octavio Paz en
la edición que Galaxia Gutenberg /
Círculo de Lectores recoge en un tomo que acaba de publicar con el título Obra poética (1935-1998). Una edición
que sigue la que fijó el poeta en sus Obras
completas con la exclusión de las traducciones, que se pueden leer en el
volumen exento Versiones y diversiones.
Entre 1935 y 1996, Paz desarrolló una de las aventuras
literarias más ambiciosas y duraderas de la literatura contemporánea en
español. Poesía y ensayo, intuición y reflexión, conocimiento y sensaciones, ambición expresiva y hondura indagatoria que se
mueven siempre entre la tradición y la modernidad, entre lo clásico y la
vanguardia, en un debate que comparte con el grupo del 27 porque Octavio Paz
forma parte de la misma cultura , de la misma
lengua y casi del mismo momento histórico.
Desde
la tensión entre escritura e historia de la poesía comprometida a lo
conceptual, entre el testimonio y la revelación, entre la ética y la estética, Paz construyó
un mundo poético potente e inconfundible, un universo literario arrancado
a la nada de esta noche,/
a pulso levantado letra a letra,
/mientras afuera el tiempo se desboca/ y golpea las puertas de mi alma /el
mundo con su horario carnicero, como escribió en Piedra de sol, un poema
central en su trayectoria.
Desde un primer ciclo que se
resume en Libertad bajo palabra, al
que luego seguirían otras tentativas, como él mismo las llama, Paz es autor de
una poesía cambiante en la metamorfosis del
clavel y la roca y atravesada siempre por la profunda conciencia autocrítica
del creador que es dueño de su mundo y que ejerce una influencia decisiva en la poesía en español
Entre
lo fugaz y lo perpetuo se alza, como señaló Saúl Yurkievich, la verticalidad de
su palabra contra el tiempo horizontal, una integración ejemplar de espíritu y
forma, de memoria y presente, de lo intelectual y lo sensorial, de lo racional
y lo onírico, del ritmo interior y la imagen externa.
En
su evolución de la soledad a la comunión con el mundo y con el otro, en su paso
de lo personal a lo universal , la poesía de Paz, mutante y autorreflexiva, sometida a un movimiento de rotaciones y traslaciones,
obedece al acorde de la conciencia de un
creador que proyecta constantemente su reflexión crítica -la escritura
sobre la escritura- sobre una poesía como la suya, que indaga en el vínculo esencial que define
cualquier obra: el que se establece entre el poeta, la palabra y el mundo. Lo resumió así en Nocturno de San Ildefonso:
Entre el hacer y el
ver,
acción o
contemplación,
escogí el acto de
palabras:
hacerlas, habitarlas,
dar ojos al lenguaje.
La poesía no
es la verdad:
es la resurrección de
las presencias,
la historia
transfigurada en la
verdad del tiempo no fechado.
Instalada en la tradición de la ruptura propia de la poesía contemporánea, la poesía de Paz es una integración de tradiciones (occidental, azteca, oriental , la poesía contemporánea, sobre todo del superrealismo), de lo mágico y lo conceptual, del lenguaje y el conocimiento, del tiempo histórico y el tiempo sin tiempo del mito, porque dentro del tiempo / hay otro tiempo quieto: /Es la transparencia.
De
la soledad a la trascendencia, en una
suma de conciencia e inspiración, la
reflexión sobre el lenguaje y su nexo entre lo tangible exterior y lo inefable
interior es la base de Trabajos del poeta,
uno de sus textos imprescindibles, incorporado a ¿Águila o sol?
Poemas cortos, elípticos y sincopados o poemas largos de vocación narrativa y discursiva como Blanco, quizá la cima de su segunda etapa y de toda su poesía , se combinan en una poesía que busca el punto de encuentro entre el mundo y la conciencia: aprender a ver oir decir / lo instantáneo/ es vuestro oficio, porque la escritura poética es /aprender a leer /el hueco de la escritura /en la escritura.
Instalada en su
presente perpetuo, en su tiempo circular, la poesía de Octavio Paz es una
exploración en la identidad y en la realidad, en la naturaleza y en la
temporalidad, en la palabra y el
silencio, en los límites de la escritura y el conocimiento, a través de un
proceso de abstracción que culmina en Salamandra
y que en Ladera Este se resuelve
en un cambio de actitud intelectual y
sensorial ante la palabra y el mundo, que suma la contemplación y la reflexión,
porque un poema no tiene más sentido que
sus imágenes y el poeta no quiere
decir, dice."
En el texto preliminar que
escribió para la edición del segundo tomo de su poesía completa, Octavio Paz
explica así en 1996 su concepción de la poesía:
La poesía, el arte de escribir poemas, no es natural; a través de un
proceso sutil, el autor, al escribir y muchas veces sin darse cuenta, se
inventa y se convierte en otro: un poeta. Pero la realidad de sus poemas y la
suya propia no es artificial o deshumana; se ha transformado en una forma a un
tiempo hermética y transparente que, al abrirse, nos muestra una realidad más
real y más humana. Los poemas no son confesiones sino revelaciones.
Santos Domínguez Ramos (Cáceres, 1955) es crítico literario y poeta cuya obra ha aparecido en numerosas antologías y en diversas revistas españolas, europeas e hispanoamericanas como la aparecida en Francia en 2008: Inuits dans la jungle. 25 poètes d’Espagne, una selección universitaria de los poetas más significativos de los últimos cincuenta años.
Es autor de libros de poesía como Las provincias del frío, En un bosque extranjero, Las sílabas del tiempo o El dueño del eclipse,
con los que ha obtenido importantes premios nacionales e internacionales.
Antologada en diversos volúmenes como Plaza de la palabra, Las alas del poema o el inminente La vida navegable, parte de su obra
poética ha sido traducida al francés, inglés, húngaro, árabe e italiano.
Es miembro de la Asociación de
Críticos Literarios de España y forma parte del consejo asesor de Civinova. Ciudad de la cultura y del
Consejo literario de Verso Blanco.
Como crítico literario dirige
la revista Encuentros de lecturas y
es colaborador habitual en la edición dominical del Suplemento Cultural Palabra del diario El vigía, de Ensenada, Baja California (México), en Ritmos XXI o en No te salves.
Ha formado parte de distintos
jurados de poesía, entre ellos del jurado que otorga el Premio Nacional de la
Crítica de España, del que ha sido portavoz.



No hay comentarios:
Publicar un comentario