Estas
líneas nacen de la voluntad de dar a conocer, aun cuando no sea más que en
forma de telegrama o breve pincelada, a la texana Gloria Anzaldúa (1942-2004),
una de las voces más destacadas de la poesía chicana, no muy conocida en
nuestro país. Bilingüe, o, mejor, multilingüe, pues en su obra emplea hasta
ocho registros lingüísticos entre el español y el inglés estándar, representa
una de las más acabadas expresiones de la toma de conciencia chicana a partir
de finales de los años sesenta del siglo XX. Particularmente, de la mujer
chicana. Y de sí misma, rechazada ya desde la familia por su orientación
sexual.
Su
obra no es muy extensa, pero vale el oro que pesa. En su libro Borderlands/La Frontera. The New Mestiza (1987,
reeditado en 1999), Anzaldúa condensa su visión de la herencia cultura chicana
(india y mestiza de española y mexicana), la defensa del español chicano
(lengua viva, con su propio léxico, morfosintaxis y dialectos) y sus hablantes,
minoría marginada por los anglos, y la forja de su propia personalidad a partir
de una larga, fecunda y multiforme meditación sobre la noción de frontera
geográfica, cultural, social y sexual. El libro consta de dos partes que
dialogan entre sí. La primera gira en torno a la marea histórica del actual
Sudoeste de EE.UU., territorio indio, el mítico Aztlán del que partieron los
aztecas en el siglo XII, colonizado por los españoles entre los siglos XVI y
XIX, conquistado por EE.UU. en 1848 y donde van regresando y adquiriendo peso,
de muy diversas formas, los mestizos desde el siglo XX. Combina prosa y poesía,
historia y autobiografía y, según va dicho, español chicano e inglés. La
segunda parte, titulada en tres idiomas Un
agitado viento/Ehécatl-The Wind, contiene treinta y seis poemas en español
chicano e inglés, a menudo entremezclados, a manera de espejo de obsidiana de
los temas tratados en la primera parte. Además del indudable interés
lingüístico de esta variedad del español hablada en EE.UU., la poesía de
Anzaldúa ofrece otros valores intrínsecos, como puede verse en el siguiente
fragmento del poema Cihuatlyotl, Woman
Alone:
Muchos años he combatido vuestras manos, Raza
padre madre iglesia vuestra cólera por mi deseo de estar
conmigo misma, sola. he aprendido
a levantar barricadas arquear la espalda contra
vosotros hincar dedos, estacas para
gritar no dar patadas y abrirme camino fuera de
vuestro corazón Y mientras crecía dabais tajos
a las partes de mí que
eran diferentes
pegábais vuestros
tentáculos a mi cara y a mis pechos
poníais un cerrojo
entre mis piernas. Tuve que hacerlo,
Raza, dar la espalda a vuestro dedo torcido
sermoneando sermoneando a vuestro paisaje
pardo suave, tiernos nopalitos. Oh, fue duro,
Raza, separar la carne de la
carne me arriesgué
a que ambas nos
desangráramos. Me costó
mucho
tiempo pero aprendí a
dejar
que vuestros
valores resbalaran por mi cuerpo como el agua
esos que trago para
mantenerme viva se convierten en tumores
en mi vientre. Me
niego a ser dominada por
cosas gente que teme esa falsa
soledad sermoneando sermoneando.
No una misma,
solo raza vecindad
familia. Mi alma siempre ha
sido vuestra una chispa
en el rugido de vuestro fuego…
O la
potencia expresiva que rezuman estos breves fragmentos del poema Poets have strange eating habits en que
la autora juega con el yo (ella misma) y la yegua (imagen de sus instintos, que
deben liberarse para llegar a conocerse y expresarse a sí misma):
Acaricio y fustigo a la yegua que rehúsa
hasta el
borde
quito las
postillas de sus heridas
Su cuerpo se derrumba dentro de sí
mismo
por el agujero
mi boca
Los instintos que se desatan:
Ella se lanza
del
alto acantilado
cascos cayendo en el aire vagabundo
la cabeza escondida entre las piernas
un viento frío soplando a su espalda
(…)
Ella abre las piernas
para atrapar al viento
se precipita a llenar el
abismo
la cabalgada nocturna ha despertado
su hambre rodeada de dientes
El yo de la autora y la yegua/instinto que empiezan a
fundirse:
le doy a comer mi
garganta mis manos
que se sacie de mí
hasta que esté preñada
de mí
(…)
La Tierra se abre
toco el fondo del
abismo
me asomo por encima
del borde
acaricio y fustigo a la yegua que
rehúsa
me lanzo otra vez
saltar de los acantilados una adicción
agitar golpear
la carne en imágenes
pegar plumas
en mis brazos
deslizarme por los agujeros
con serpientes de
cascabel
las fauces bien
abiertas me deslizo
dentro
Respirando hondo ojos cerrados
me la tragó todita.
Y
otro ejemplo de la mujer sola, este fragmento del final del largo poema Holy Relics, dedicado a las barbaridades
cometidas con el cuerpo de Teresa de Ávila.:
Por quinta vez la desenterraron años más
tarde.
Un hueco enorme donde había estado el corazón arrancado
para ponerlo en un relicario.
Tres siglos después los médicos lo examinaron,
Encontraron una herida de pulgada y media de longitud,
Los bordes de la herida quemados
como por un hierro al rojo.
Encima del altar mayor de Alba,
su quinta y última morada,
yacen los restos de una mujer.
Somos las santas
reliquias,
los huesos dispersos de una santa,
los huesos más amados de España.
Nos buscamos unos a otros.
El tema de la mujer sola,
capital en Anzaldúa, remite a la principal diosa azteca: Coatlicue, madre sin
hijos, los dioses masculinos destruidos por los conquistadores españoles. Y sus
poderosas sucesoras, también sin hijos, en el imaginario mexicano y
latinoamericano. Anzaldúa lo reelabora con singular potencia y agudeza.
*Los
breves fragmentos de las traducciones son míos, tomando como fuente el original
inglés de Borderlands/La Frontera. The New Mestiza, publicado por Spinster/Aunt Lute Books Company, San Francisco, CA,
EE.UU., 1987.
Mario Grande
Gloria Evangelina Anzaldúa nació en el Valle del Río
Grande (Texas) el 26 de Septiembre de 1942 y falleció en Santa Cruz
(California) el 15 de Mayo del 2004). Fue una académica, activista política chicana,
escritora y poeta.
Anzaldúa puede lograr una educación universitaria a
pesar del racismo, sexismo y otras formas de opresión que ella experimenta en
su vida como una tejana de séptima generación. Recibe su grado en la Universidad
de Texas-Panamericana, y su maestría de la Universidad
de Texas en Austin. Anzaldúa trabaja unos años como maestra de
escuela antes de ir a Austin para obtener su maestría y también completa sus
estudios de doctorado en literatura comparativa en la Universidad de Texas en
Austin. En 1977 se muda a California donde trabaja
como catedrática en la Universidad
Estatal de San Francisco, la Universidad
de California en Santa Cruz y la Universidad Atlántica de Florida.
Anzaldúa ha contribuido con la definición de feminismo, así como también en el área
cultural de la teoría chicana y queer
(lesbianas y gays). Una contribución muy especial fue la introducción del
término “mestizaje” para el público estadounidense.
En sus trabajos teóricos, Anzaldúa invoca una nueva mestiza (“new
mestiza”), que ella describe como un sujeto consciente de sus conflictos de
identidad y usa el término el nuevo ángulo de visión (“new angles of
vision”) con el fin de retar el pensamiento binario en occidente.
En cuanto a sus obras, destacan:
-This
Bridge Called My Back: Writings by Radical Women of Color (1981)
-Borderlands/La
Frontera: The New Mestiza (1987)
-Making
Face, Making Soul/Haciendo Caras: Creative and Critical Perspectives by
Feminists of Color (1990)
-Interviews/Entrevistas (2000)
-This
Bridge We Call Home: Radical Visions for Transformation (2002)
Ha recibido los premios Before
Columbus Foundation American Book Award, Lambda Lesbian Small Book Press Award,
Lesbian Rights Award, Sappho Award of Distinction, National Endowment for the
Arts y el American Studies Association Lifetime Achievement Award.
Mario Grande nació en Bilbao. Es traductor y
escritor. Entre los autores traducidos, se encuentran Dino Buzzati, Natalia
Ginzburg, Charles De Gaulle, Ana Maria Machado y Dodie Smith. En la actualidad,
como parte de Atalaire®, trabaja en la traducción de la obras completas de la
autora portuguesa Maria Gabriela Llansol, de la que nos aportó
traducción no sólo para la sección TRADUCCIONES de web sino para el número UNO
de La Galla Ciencia. Su última obra de ficción es Caminos sin Santiago
(2013).
*Pinchando aquí podéis leer la entrevista que nuestra
colaboradora Esther Peñas realizó a Mario Grande a
finales de 2013.



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